Impuesto a la Renta

Como trabajador dependiente o independiente (sea persona natural o jurídica), deberás cumplir las normativas impuestas por la SUNAT para el pago oportuno de los tributos mensuales y anuales. En esta sección te hablamos de los procesos que deberás llevar a cabo para responder oportunamente a tus deberes y evitar sanciones.

La Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (SUNAT) es un organismo técnico especializado, adscrito al Ministerio de Economía y Finanzas, encargado, entre muchas otras funciones, de administrar los tributos internos del Gobierno Nacional, así como los conceptos tributarios y no tributarios cuya administración o recaudación se le encargue por Ley o Convenio Interinstitucional.

Es el tributo que se paga por los ingresos percibidos provenientes de arrendamientos u otro tipo de cesión de bienes inmuebles y muebles, de acciones y demás valores mobiliarios (ganancias de capital) y/o del trabajo realizado en forma dependiente e independiente durante un año fiscal, que en el caso de Perú inicia en el mes de enero y concluye en diciembre.

Esta declaración se realiza en el mes de marzo y se encuentra estructurada o dividida en 5 categorías que determinan quiénes y qué tipos de ingresos, así como los niveles de imposición tributaria se aplicarán para cada caso.

En líneas generales, todas las persona naturales (trabajadores dependientes e independientes) y las personas jurídicas deben declarar y pagar el Impuesto a la Renta.

Estás exento de realizar esta declaración si durante el año fiscal a declarar:

  • Solo percibiste ingresos de quinta categoría y no tienes saldo a favor luego de las deducciones.
  • Tu condición en la SUNAT fue de no domiciliado y se te hizo la retención de 30% de tu sueldo por dicho impuesto en tus pagos mensuales.

Para conocer más sobre las personas no domiciliadas, haz clic aquí.

Para conocer más sobre quién debe pagar este impuesto (persona natural), haz clic aquí.

La SUNAT divide en 3 grandes segmentos y 5 categorías los tipos de rentas percibidas:

  • Rentas de capital  o primera categoría: referidas a las rentas percibidas por arrendamientos, subarrendamiento y otros tipos de cesión de bienes inmuebles y muebles. Tributan de manera independiente y la tasa aplicable para el cálculo del Impuesto es de 6.25% sobre la renta neta determinada.
  • Rentas de capital o segunda categoría: referidas a cualquier ingreso que provenga de la enajenación de bienes de capital: aquellos que no están destinados a ser comercializados en el ámbito de un giro de negocio o de empresa:
    1. La enajenación, redención o rescate, según sea el caso, de acciones y participaciones representativas del capital
    2. Acciones de inversión.
    3. Certificados, títulos, bonos y papeles comerciales.
    4. Valores representativos de cédulas hipotecarias.
    5. Certificados de participación en fondos mutuos de inversión en valores.
    6. Obligaciones al portador u otros valores al portador y otros valores mobiliarios.
    7. También se incluye en esta categoría la renta de fuente extranjera.
  • Rentas de trabajo que abarca 3 categorías:
    1. Rentas de cuarta categoría son aquellas que se perciben por el trabajo realizado de forma independiente, el cual tuvo que haber generado un Recibo por Honorarios electrónico (ciertas excepciones aplican).
    2. Rentas de quinta categoría se refiere a los ingresos percibidos en una relación laboral formalmente dependiente: sueldos, salarios, gratificaciones, asignaciones, aguinaldos, entre otros. Quedan excluidas del pago de impuesto las rentas vitalicias y pensiones que tienen origen en el trabajo personal.
    3. Rentas de Fuente Extranjera: son las que provienen de fuentes extranjeras como: alquileres ubicados en el exterior del país, intereses de certificados de depósitos bancarios de entidades financieras, rentas por servicios prestados en el exterior. Para conocer cuándo una renta extranjera se considera de segunda categoría o perteneciente a las Rentas de trabajo, haz clic aquí.

Los trabajadores dependientes, a través de las retenciones mensuales que realizan sus empleadores, y los trabajadores independientes, a través del pago del impuesto que relacionan en sus recibos de honorarios profesionales electrónicos,  aportan cuotas de este impuesto a lo largo del año, lo que ayuda a disminuir el impacto económico que puede generar en la economía familiar el pago de este tributo.

Las personas con rentas de cuarta categoría deberán deducir el 20% de sus ingresos, mientras que las personas que tengan rentas de quinta categoría o cuarta y quinta categoría (ambas inclusive), deducirán 7UIT de sus ingresos anuales, los cuales NO requerirán justificación documental. Si adicionalmente desean agregar 3UIT adicionales a sus deducciones, deberán presentar documentación sustentada y acreditada para gastos relacionados con:

  • Arrendamientos/subarrendamientos de inmuebles.
  • Intereses de créditos hipotecarios de primera vivienda.
  • Honorarios profesionales de médicos y odontólogos.
  • Servicios prestados de cuarta categoría (excepto por funciones de director, síndico, mandatario, entre otros).
  • Aportes de EsSalud a trabajadores del hogar.

La página de la SUNAT ha habilitado una sección de orientación en donde encontrarás varias guías que te permitirán llevar a cabo un proceso de declaración de Impuesto a la Renta exitoso. Para conocer más, haz clic aquí.

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